Correr en la montaña requiere un equipamiento adecuado para garantizar seguridad, rendimiento y comodidad en terrenos técnicos y condiciones climáticas variables. Aquí te dejamos lo esencial: Elige zapatillas de trail running con buena tracción, amortiguación y soporte para terrenos irregulares. Para distancias largas como 50K o 100K, considera modelos con mayor protección y estabilidad. Usa ropa transpirable y de secado rápido. En carreras largas, las capas son clave: una camiseta térmica, cortavientos y manga larga pueden hacer la diferencia en climas fríos. Para distancias superiores a 30K, es fundamental un chaleco con sistema de hidratación (soft flasks o bolsa de agua) y espacio para llevar geles, barras energéticas y equipo obligatorio. Para terrenos técnicos y ascensos prolongados, los bastones de trail running ayudan a reducir la fatiga en piernas y mejorar la estabilidad. Imprescindible en carreras nocturnas o de larga duración. Busca una linterna con buena autonomía y potencia de al menos 200 lúmenes. Incluye geles, gomitas, barras energéticas y sales minerales. En distancias como 50K o 100K, la alimentación estratégica es clave para mantener energía y evitar calambres. Algunas carreras exigen un botiquín con vendas, curitas y manta térmica. Es un elemento clave en situaciones de emergencia. Para seguir la ruta y controlar el ritmo. Un reloj con altímetro y mapas integrados es ideal en distancias largas y terrenos desconocidos. Elementos esenciales para protegerse del frío, viento y cambios bruscos de temperatura en altitudes elevadas. En carreras como Ultra Trail Oso Negro, es importante revisar la lista de equipo obligatorio, que puede incluir silbato, cortavientos impermeable, guantes y gafas de sol.1. Calzado adecuado
2. Ropa técnica
3. Mochila o chaleco de hidratación
4. Bastones
5. Linterna frontal
6. Alimentación y nutrición
7. Botiquín básico y manta térmica
8. Reloj GPS
9. Gorro, buff y guantes
10. Documentación y elementos obligatorios